Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como día a día

​No somos iguales

Imagen
Odio a los ricos . ​Sus problemas no se comparan con los nuestros. Su sentido de urgencia está totalmente distorsionado y la burbuja en la que viven me asfixia. Viven pensando que el trabajo se consigue fácil y que ahorrar el 30% del sueldo es un consejo de vida, cuando para nosotros es una utopía. Creen en la meritocracia incluso cuando ellos no la ejercen. ​No soy pobre y tampoco soy rica. Soy alguien con mucho rencor y envidia hacia la gente que creció entre lujos. Aunque actualmente mi familia y yo pudimos "salir del charco", crecí en un barrio pobre o lo que ahora llaman "trabajador".  Todas las casas estaban juntas, los adultos trabajaban como mano de obra en fábricas y los niños no podíamos aspirar a más que la secundaria porque no había nada más en esa zona. No era un lugar rural. Estábamos en esa esquina de la ciudad que todos olvidan. ​Cuando logré entrar a una secundaria en otro municipio, no fue un alivio. Todos mis compañeros eran acomodados...

Seis horas de guerra y un calambre en la nalga derecha

Imagen
Hoy fue un día de esos que empiezan lento. Acompañé a mi hermana al dentista, me comí una torta de jamón y nos cruzamos con un amigo de mi mamá que nos soltó el típico chiste de cómplices: "Yo no las vi y ustedes no me vieron". Hasta ahí, un sábado cualquiera. ​O eso creía, hasta que se abrió el tablero de Risk. ​Hay algo fascinante (y un poco aterrador) en los juegos de mesa que tratan de dominar el mundo. La primera ronda fue una humillación total; mi hermano (el mismo del segundo post, solo tengo un hermano varon) me barrió del mapa en tiempo récord. Lo peor no fue perder, sino su media hora de "arrepentimiento" falso mientras yo fingía que no me importaba. En la segunda ronda, que duró cuatro horas y media, cambié de táctica. No busqué alianzas apliqué la de ser totalmente imperceptible (como una serpiente dice mi padrastro) Me mantuve en silencio, acumulando tropas de forma discreta, sin representar una amenaza para nadie, hasta que tuve la cantidad...